lunes, 8 de febrero de 2010

Segundos de una despedida


..Sus ropas, adheridas con una facilidad casi necesaria, se terminan desgarrando cuando se despegan al marcharse; agujereándose y permitiendo ver la piel que aguardan, aquella que vibra por cada leve caricia, que desprende un calor volcánico por cada susurro.
Y sólo se queda suspendida la sensación de añoranza que roza sus bocas dejando el último aliento, el cual posee la ignorancia de no saber cuándo sus miradas volverán a superponerse la una sobre la otra...la otra sobre la una...