jueves, 12 de noviembre de 2009

Fin de la primera parte


Un tirón, un empujón que casi desencaja sus cuerpos los dejó desnudos, mano sobre mano; los dejó sin ningún lugar donde agarrarse y sujetarse de la espiral que mueve el mundo, este mundo hipócrita que sólo hace que día a día nos convirtamos en devoradores de nuestro propio interior.
Y se quedaron sin nada más que la capacidad de poder mirarse clandestinamente, desgarrando y arañando sus entrañas por la desesperación de no volver a unir nunca más sus caminos, antes cargados de olores y pellizcos, ahora llenos de bocanadas de impotencia...

Y la duda de no poder les llevó a la duda de no saber....
Volviendo a caminar solos..







2 comentarios:

pedro dijo...

oh! encarnizadamente "doloroso", si quizas esa es la palabra para definirlo.

Ana Tecla dijo...

Anica (:
que sepas que te golismearé por aquí!
palabricas abrumadoras...

un besete!