martes, 6 de julio de 2010

La trinchera de la conciencia.

.."Pero de verdad, ¿a qué aspiras?, ¿qué te has creido?. Eres sólo un pedazo de carne incapaz de defenderse, de entenderse, que saca con calzador las conversaciones y repite una y otra vez la misma coletilla.
No sabes nada, no tienes expectativas para continuar, sólo te guías por la multitud, por lo que te dicen, un SÍ a todo y un NO que no comprendes.

No destacas..crees que tu medicina es ésta: escribir; pero en realidad a medida que cruzas palabras te enredas la glotis con ellas...te estás ahogando sola.

No sabes hacerte notar. A veces has sido un número en una lista interminable, o un apellido que a alguien le suena. Y aún con ello has sido capaz de despreciar, de esconder bajo la cama lo que te hacía ser algo, puede que incluso especial...

¿Crees que no pueden hacer contigo lo mismo?, ¿que no pueden arrimarte a un lado y chapotear sobre tus ojos hechos cántaros de agua rotos?, ¿que eres única?.


Estás muy equivocada, muy desorientada maja. Todos los días te propones empezar con algo, sentir productividad en ti.. sabes que no lo vas a hacer, que no tienes voluntad..porque eres la víctima de las consecuencias fáciles, de lo que se te da hecho.

Has tenido en tus manos la plenitud y le has escupido a la cara...¿en serio piensas que en cualquier momento no te va a llegar la lección?.

Si...te estás dando cuenta, ¿verdad?....ahora lo empiezas a entender todo...
Sólo intentabas hacerlo lo mejor posible, pero te gustaba mucho no pensar en lo que vendría después, y todo ello lo hacías con la excusa de creer que eres insensible.

No pequeña, te vuelves a confundir.

Se te acaba de presentar con unas frases reiterantes el sentido que tienes ahora mismo: cero. Pero a pesar de todo sabes que dentro de ti hay chispas...chispeas.
No estás vacía...tienes miedo, agobio...estás asustada y vives temblando...seguiste temblando y no has parado...

Chispeas porque es la mejor manera de definir lo que se esconde bajo tu caparazón de inservible: el chispear es mínimo, insignificante, no sacia...pero avisa, da comienzo, y empapa. Que tú consigas acarrear la tormenta para responderte es cosa tuya, de que te eduques, de que te aprendas...



No me tengas miedo, sabes quien soy, siempre mirándote a los labios ásperos en tus madrugadas.

Tampoco de tí...sabes que de momento tu propia capa no vale nada, y que lo que de verdad sirve está muerto.

Ni de él... porque también sabes que es la salida de esta catacumba y la única manera de resucitarte si quieres dejar de ser un trasto inútil.




Y no lo olvides, no se le brindan oportunidades extra a las cobardes que viven con el temor de ser una más...
Demuéstrate, asúmete... y vuelve a nacer...El tiempo se acaba.



Valor chica, déjate de buscarlo en diccionarios; busca en tus entrañas, en tu buceo..Empieza a oler a tierra mojada y a cesped regado.."









Despierto...tengo la voz ronca, muy ronca, como si hubiese gritado..entre sueños he aparecido en una batalla de voces... menos mal que una cometa me ha elevado a las nubes y las he ahuyentado...
Aunque sigo notando carraspera en la garganta...y en todo el cuerpo....











1 comentario:

Alejandro Bena dijo...

Solo puedo decir que si dejamos que nos guíen estamos muertos. Cada uno tiene que elegir sus pasos, sus pasos. Si tenemos movimiento en nuestra vida y en nuestros pasos no tenemos ronquera por las mañanas ;)