jueves, 23 de abril de 2015

Arañazos con las yemas

Has aniquilado mi silencio,
aquel con el que pretendía realizar una ruta salvaje por tus pupilas.

Y ahora son nuestras voces las que hacen que anochezca o amanezca sin diferencia.
Y ahora es la protección de tu incesante indagar lo que consigue que quiera bucearme,
contigo como oxígeno.

Soy de mármol, pero no soy de piedra:
Mi piel hecha jirones se me desvanece
del cuerpo cuando me ensordeces en gruñidos
y se deshace
hundiéndote en todos los ángulos por los que
me deshidrato.

Has transformado la química en fisiología;
el olor a vino embriaga mis rodillas desde tus comisuras.

Eres energía imposible de agotar,
que se funde en mi boca como un caramelo de serotonina.

Y ya nada me da miedo.


Soy una viciosa de tu olor,
una ninfómana de tu risa,
una degenerada de tu sabor.


No
        dejes que
       deje
            de
vibrar.









[Anilla. Barcelona, Sant Jordi 2015]

No hay comentarios: