Me estiré de los dientes, el pelo me mordió, el agua me arañó, grité para que nadie me oyese y me callé para que el silencio estallase en mi mente.
Pero eso nunca fue suficiente.
Entonces, sumergí mi cabeza hasta el mar más profundo del agujero más negro;
y en la cordura más efímera, me deshice.
Y vi cómo se me despedazaba el cuerpo cacho a cacho, miembro a miembro.
Y vi apagarse mi voz y mi olor.
Y vi cómo ya no podía ver.
Y en mi mirada ahora sólo se refleja el vacío.
Porque cuando has perdido todo el derecho a amar.................
N A D A.
1 comentario:
No sé si la forma es la mejor, pero la sensibilidad del texto me parece insuperable.
No dejes nunca de escribir.
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