Estoy enredada en una, en
dos, en hasta cuatro
zarzas,
y solo tengo los tobillos vestidos,
por unos tirones apresurados
y unos besos férreos.
zarzas,
y solo tengo los tobillos vestidos,
por unos tirones apresurados
y unos besos férreos.
Estoy leyendo castillos
en el aire de realismo mágico
-de cuando los primeros días son Japón y la flor de cerezo-
y relatan lo que tuve, lo que tengo, lo que puedo tener.
Pasado – Presente – Posible.
-de cuando los primeros días son Japón y la flor de cerezo-
y relatan lo que tuve, lo que tengo, lo que puedo tener.
Pasado – Presente – Posible.
No lo que tendré. Eso no.
La misma sonrisa
que percute en distintos ojos.
De niña pilla.
Los mismos ojos
que me arrancan los mismos dientes.
Deporte femenino.
Ojos que muerden, que prometen,
que me cambian de color,
que hacen de la vigilia
una apnea del sueño.
Estoy vendiéndome humo
porque ahora soy fumadora pasiva-
agresiva.
Y calo la euforia sin llegar a tragármela,
porque me ahogo. Porque no sé hacerlo.
De niña inexperta.
De niña buena
empapelada con dibujos de mujeres tristes.
----
porque ahora soy fumadora pasiva-
agresiva.
Y calo la euforia sin llegar a tragármela,
porque me ahogo. Porque no sé hacerlo.
De niña inexperta.
De niña buena
empapelada con dibujos de mujeres tristes.
----
Siempre que estuvieras no
tendría que buscar mi casa.
Siempre que estuvieras no tendría que añorar mi casa.
Siempre que estuvieras tendría casa.
Pero de casa a cárcel
solo hay tres letras de diferencia:
Siempre que estuvieras no tendría que añorar mi casa.
Siempre que estuvieras tendría casa.
Pero de casa a cárcel
solo hay tres letras de diferencia:
Ana.
De niña adulta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario