Estuve un año sin mirar mi reflejo.
Hay zonas de este planeta en que los árboles nunca crecieron, así que sus ramas jamás perforaron el cielo.
Para hablar con las estrellas necesitas una VPN.
El manto de luces da a un patio interior.
Y allí nadie me aúlla cuando salgo.
El manto de luces da a un patio interior.
Y allí nadie me aúlla cuando salgo.
¿Cómo? Si no se me ve.
Brillo por mi propia ausencia.
Estoy tapada quedándome en casa, contando las horas de diferencia con la vida que tenía antes.
A veces me cubro de nubes, y se me revaloriza la piel.
A veces me cubro de nubes, y se me revaloriza la piel.
¿A cuánto está hoy el cambio de plata?
No sé, aquí solo se ponen los dientes de bitcoins.
Y quieren ser tan altos, tan altos, que ni yo misma consigo alcanzar a ver adónde quieren llegar.
Y quieren ser tan altos, tan altos, que ni yo misma consigo alcanzar a ver adónde quieren llegar.
Aquí abajo la sangre se ha convertido en mi tiempo, y los anillos de cemento en mi órbita.
A mí me había cantado el poeta, y para no olvidarme lo metí entre mis cicatrices.
Como a un hijo que nunca tendré, porque aquí ya estoy echada a perder.
Como a un hijo que nunca tendré, porque aquí ya estoy echada a perder.
Estas piernas tienen surcos,
este cuello es nacarado, un filo de navaja.
Este cuerpo, si se apellida celeste, es por un matrimonio que el amor convirtió en conveniencia.
Y subo la marea cuando el filtro entre el bambú no te engaña y me ves como realmente soy.
este cuello es nacarado, un filo de navaja.
Este cuerpo, si se apellida celeste, es por un matrimonio que el amor convirtió en conveniencia.
Y subo la marea cuando el filtro entre el bambú no te engaña y me ves como realmente soy.
Gris.
Agujereada.
Gorda.
Agujereada.
Gorda.
Porque lo que realmente soy, es un mal augurio.
Que no salga la luna, que no tiene pa' qué.
No tiene pa' qué, no tiene pa' qué.
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