martes, 21 de junio de 2011

Frustración infravalorada (o por qué no me comprendes)

Desordenaría todo el universo en un caos innato más de lo que aparentemente no es, haría que el viento fuera tangible para despedazarlo con mi rabia como arma letal, levantaría mi voz más allá de cualquier astro para que estallara con el anhelo que pervive en mí por no poder oler tus comisuras.

Sería capaz de las más abominables y distorsionadas ideas…sólo para demostrarte que todo lo que escribo es una ejecución de las venas y arterias que me recorren; convertidas en extremidades que puntúan cada palabra según la cadencia de mi palpitar.

Según los pestañeos que articulo sobre las imágenes que recuerdo de cuando todavía, sin querer, me mirabas.

domingo, 22 de mayo de 2011

Autobiogradía. Tercera parte: Hierba mojada

-22:00

Una timidez pasea ataviada en pijama, con olor a loción de bebé y el pelo humedecido de vapor de agua, por el suelo polvoriento del rincón más pequeño de la ciudad más despierta.
La música la persigue. Con ojos despavoridos, busca algún reto antes de decidir si tomar la calle en busca de distintos aromas o si prefiere un final digno de la épica antigua entre sábanas y almohada.

Cuanto más cae el telón estrellado, más cae su misticismo, su ambigüedad. Llegar al epicentro de este cuerpo significa agitar cada uno de sus engranajes. Entonces, el terremoto comienza...

-24:00

Respiraciones cada vez más anhelantes. Las falanges se mueven, como si traspasaran de un lado a otro los hilos que resumen las consecuencias de su jornada tripartita.
Cada vez más temblores. La sumisión busca palabras para llenar carretillas, semánticas de amor y fugitivas de la incertidumbre.

Ni el trabajo más preciso del cirujano más efectivo se puede comparar con la dificultad de amainar la fuerza incansable de los miedos de este pobre organismo, fracasado y desesperado.

-02:00

Entonces, la naturaleza, sublime y angustiada, se agota, se adormece.
Entonces, la calma reina.
Se encoge, y con las sienes cubiertas de un cansancio intangible, descansa sobre el regazo de la esperanza que nunca soltó, ni cuando su cuerpo parecía una simbiosis de todas las catástrofes atmosféricas del mundo.

Y reposa inconscientemente bajo un cielo que se abre al amanecer... donde la rutina de los hechos volverá a atacar disfrazada, siendo un giro de 360 grados. Siendo la irremediable autobiogradía.











lunes, 21 de marzo de 2011

Autobiogradía. Segunda parte: Conocerás la tarde, lo tarde.

·16:00

El trabajo dignifica. Prepara el cuerpo para pasar 5 horas o más con la espalda en vilo y la mirada uniendo letras con los garabatos del sufrir cataratas. Rodean numerosos papeles y mentes insignificantes que no aprecian que sus experiencias no son más que meros conceptos de fracaso.
Hay preguntas en este aire erudito, ¿contesto?.Zapateo. Vibra una esquina y con seísmos diminutos se trasmite hasta el otro extremo.

¿Nerviosa?

Los minutos vagan con desánimo haciendo saborear la amargura del tiempo con sensación perdida, incubadora del agotamiento y de ojeras como el cañón del Colorado.

El instante de abandonar ese cajón de sastre de poesía ignorada y narrativa de coste llamado facultad se acerca apaciguando las horas decimales.

Se anuncia la llegada de una última sesión rutinaria, donde el hermetismo que mi cráneo ha ido produciendo sólo ha ocasionado la llegada a la tercera fase: la del decaimiento, la del miedo.


·21:00

Cuando la tarde se tornó en lo tarde, aturdidor del pasado, allanador del presente y difusor del futuro.







miércoles, 2 de marzo de 2011

Autobiogradía. Primera parte: Maña-Ana

·08:00 (o 07:00....)

Matt Bellamy perturba la somnolencia más abstracta.
Estremécete columna, ¡amóldate al despertar!
Persiana (¿no han puesto las calles?), legañas convertidas en eye liner, una mezcla de café con Cola Cao y magdalenas. Trastear folios, bolis, pelear con las lentillas. Organizar una mente cuyas intersecciones concluyen en un punto cicatrizado para mantenerla completamente ocupada hasta unas nuevas 08:00.


·12:00

Salir al "mundo real" ataviada de un rugir de tripas estridentes. Hay clase de un idioma incongruente, o hay que pasear el carrito de los miércoles en el pueblo, o es la vuelta de ese otro ecosistema infantil, agotador y protector de agua con cloro.


·14:00

"Tin" es la banda sonora de este interludio de jornada, cuyas notas son un olor delicioso a casero y su director de orquesta la maternidad lejana que hace acto de presencia.
Después, una pesadez dormilona es la invasora de la situación...


... Es entonces cuando me pregunto si de verdad he descansado lo que cualquier organismo humano necesita; o en todo ese tiempo me he dedicado a huir y a resguardarme en el sueño y ahora me ruego una parada en boxes...o retomo la carrera.



Pero es tarde... Las manecillas de dos en dos van sumando números al son del "tick-tack" en mi muñeca derechaa, rememorando las órdenes distractorias impuestas por mi conciencia (ya colectiva) en la bienvenida de este ¿nuevo día?.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Mireya

-Mi mejor amiga es como el olor a mandarinas al medio día tras una comida copiosa:
Basta con palpar un gajito para hacer que el mayor peso de una dura jornada se convierta en una sonrisa estática imantada a ese dulce aroma que sólo ella puede convertir en felicidad.






Hermanas osas de actuación y sentimiento que hacen que Salamanca esté adherida totalmente a Granada.

=)

martes, 11 de enero de 2011

Cómo el goce más ostensivo es capaz de hacernos añicos.

Quiero sentir el éxtasis cada día, retorcer a los monstruos y amenizar las caídas con el desmembramiento de mis órganos, sonreír con olores atascados en los vértices de mi lecho, agitar las pestañas con la mirada perdida en la estrechez de roces y sulfuros.




¿Y qué es lo que me lo impide? Un arraigo a la lejanía más absoluta y un negocio obligado al fracaso. La mafia de mi conciencia se ha sentado a jugar, y cuando no le gustan sus cartas.... supongo que cuando el estómago se me ahoga es cuando eso ocurre... que empieza el tiroteo.

Y es que llevo demasiado tiempo sin entender el significado de la palabra "sentir". La he buscado en el diccionario, y como si no fuera bastante difícil que mi mente la consiga analizar, se me ofrecen catorce acepciones. Catorce respuestas que mezclan el placer con la podredumbre que hacen que los habitantes que hay en mi pecho, los latidos, sean cada vez más susceptibles, se cansen demasiado pronto y no me hagan que de un topetazo de muelle saboree el espacio.

Puedo contar con los dedos de una mano las veces que en este eterno periodo se han acelerado como en una carrera por llegar a la cumbre maravillosa que adereza las comisuras de un beso.


¿En qué me estoy convirtiendo? En carne viva que absorbe su piel pelada por el frío, en encías que sangran con el sonido audaz de un grito a medio amanecer, en voces portadoras de sueños que se pronuncian entre dientes.






Y como diría Blas de Otero: Me estoy quedando sola, arañando sombras para verte.













sábado, 18 de diciembre de 2010

"Mamá aún confía en el futuro literario de su hija"

Puedes ser como un eclipse incoherente y hacer que lo superficial descanse tras la sombra de una luna de humildad y secretos. O puedes ser un Mr Hyde y sentirte indemne de la realidad mientras ahogas todas las controversias que te acontecen en el fango de tu cajón desastre al que llamas íntimamente "tu vida".

Siempre estás golpeando y haciendo que te odien y necesiten de forma recíproca. Tú también lo anhelas y ,sin embargo, escondes la mano cuando tiras la piedra. Esperas a que los achaques te lo arrebaten todo y parece que disfrutas con ello...y te estás sajando solo.

Eres un hipócrita del sentido común, un actor que busca pan de forma inmoral.

Déjalo estar, deja que no rebose el cauce de los días, deja de poner trabas abstractas, de decir no, de hacer que los momentos minúsculos capaces de explicarnos dejen de merecer la pena.

Déjame tener el corazón rojo hasta que explote y que las manecillas de los relojes se derritan, me derritan.

Déjate andar por el techo, simular una bomba atómica de debilidad que suplique abrazos... y que no sea el dolor el creador inevitable de tu arte.