No sé cómo no me dí cuenta; el caso es que cuando me levanté estaba totalmente aturdida y al salir a la calle el aire me salpicaba palabras en la cara. Había estado por lo menos cuatro horas sin levantar la vista del papel, haciéndome a la idea de intentar superarme a mí misma como una ilusa. Volví a entrar a la biblioteca todavía con el aplomo de estudiar en las sienes, y allí, de repente, como si fuera lo más normal del mundo, estaba.
A medida que levantó las cejas se activaron mis terminaciones nerviosas, y antes de que pudiera escapar sus pupilas se filtraron dentro de mi estado inexplorable e incontrolable entre el cansancio y la estupefacta excitación.
Lo que viene siendo un saludo cordial a vista ajena, para mí era notar cómo se me clavaban los huesos en la nuca mientras miraba sus labios pronunciar un ordinario "no te había reconocido". Contestando una parrafada medianamente coherente que retumbaba en mis oídos como los balbuceos de una troglodita, avancé para volver a la cúpula de aislamiento que me había formado en torno a mis apuntes, siendo por fin consciente de que en la misma mesa durante todo ese tiempo, este ser al que tantas veces había intentado hacer que retornara había estado ahí.
Me pregunté entonces "¿estamos sentados juntos?".
Y me respondo ahora "¿Sentados?. Sí. ¿Juntos?...Juntos es una palabra incompatible con la semántica que podemos compartir".
viernes, 6 de diciembre de 2013
lunes, 23 de septiembre de 2013
Temperatura ambiente
La niebla, cuando se apelmaza, no deja ver más allá de lo que cubre.
Tú eres la espesura que me emborrona.
Y si no me puedo olvidar de ti es porque has respirado en todas las ciudades en las que he vivido.
Tú eres la espesura que me emborrona.
Y si no me puedo olvidar de ti es porque has respirado en todas las ciudades en las que he vivido.
domingo, 5 de mayo de 2013
Re-Cordis
Volver a soñar con él aprisionaba, cegaba, desgarraba la voz, ardía con el manotazo duro y pasivo del recuerdo y se agarraba seco y viscoso a la piel con la sangre caliente que se coagula en el corazón restaurado.
Pero a su vez todas esas sensaciones confluían en lo que realmente era: volver a nacer.
Pero a su vez todas esas sensaciones confluían en lo que realmente era: volver a nacer.
sábado, 12 de enero de 2013
Lingüística ¿incompatible?
El problema de intentar que entiendas el lenguaje de los
ciegos es que tú utilices el de los sordos, y ahí no existen palíndromos que
nos hagan comprendernos.
Pero siempre nos quedará el lenguaje de los besos.
miércoles, 9 de enero de 2013
Depresión materializada
No queda ninguna salida. No hay ganas de seguir. No hay manera de soportarlo.
Tiemblo, siempre estoy temblando, y siempre ese desasosiego en el epicentro de mi cuerpo que hace que mi voz sea tan aguda. Me concentro en los puntos donde me activo, intento relajarme.
Pienso en el agua. Los brazos sumergidos, acariciando el estado natural que me rodea.
Agua, agua, agua.
No sirve de nada. Estoy expulsando constantemente ese líquido por mis propios ojos. No puedo recordarla, no me queda ni una gota en mi interior, toda ella surca mi cara y ahoga mi lengua.
No puedo vivir, pero tampoco puedo acabar con mi vida.
Lo único que soy capaz de hacer es creerme que todo va a empezar a ir bien si tomo la decisión de que desaparezcas de mí.
Necesito que me dejes.
Desintegrar una relación nunca había sido tan complicado, sobre todo si existe en un único organismo.
Por favor, Mente, olvídame.
Soy Corazón que a cada pulsación que doy a tu antojo sufro una contracción que me empequeñece cada vez más.
Y necesito ser libre.
Tiemblo, siempre estoy temblando, y siempre ese desasosiego en el epicentro de mi cuerpo que hace que mi voz sea tan aguda. Me concentro en los puntos donde me activo, intento relajarme.
Pienso en el agua. Los brazos sumergidos, acariciando el estado natural que me rodea.
Agua, agua, agua.
No sirve de nada. Estoy expulsando constantemente ese líquido por mis propios ojos. No puedo recordarla, no me queda ni una gota en mi interior, toda ella surca mi cara y ahoga mi lengua.
No puedo vivir, pero tampoco puedo acabar con mi vida.
Lo único que soy capaz de hacer es creerme que todo va a empezar a ir bien si tomo la decisión de que desaparezcas de mí.
Necesito que me dejes.
Desintegrar una relación nunca había sido tan complicado, sobre todo si existe en un único organismo.
Por favor, Mente, olvídame.
Soy Corazón que a cada pulsación que doy a tu antojo sufro una contracción que me empequeñece cada vez más.
Y necesito ser libre.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Diálogo: en cuerpo y Ana
-Hazme caso. Sácame a pasear, a que se me resbale el gorrito cuando nos tropecemos con las baldosas.
-Está lloviendo. Odio la lluvia, sabes que me produce jaquecas.
-No la odias. Ahora te gusta. Nos gusta. No hay nada como ponernos el flequillo chorreando y llevar el paraguas cerrado, el frescor en las sienes, las miradas de los que van corriendo por evitar mojarse sus peinados de peluquería, sus gabardinas, sus zapatos nuevos.
-Prefiero quedarme en casa. No tengo necesidad de pillar un catarro.
-Sácame o me activaré. Te haré gritar, llorar, palpitar. Haré que tiembles, si, lo has oído bien, haré que seas incapaz de tocarte sin que notes un terremoto por las venas de tus brazos, y que tus piernas sean incapaces de estirarse. Entumeceré tus huesos y mojaré tu frente con sudores fríos. Y nadie va a venir a amortiguar tu agitación.
El misterio de cómo mi cuerpo es capaz de avisarme de que la tragedia está a punto de culminarse, y el final fatídico acecha en cada sacudida con la que me amenaza.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Correlaciones
1.Agitación
2.Inconsciencia tediosa
3.Pulsaciones descontroladas, aceleradas
4.Noción abrumadora, desmejorada y anhelada por segundos
5.Concatenación de respiraciones descompasadas y tensiones decaídas.
Mi cuerpo es un epicentro de catástrofes atmosféricas.
Y yo soy fugitiva de mi propia incertidumbre
2.Inconsciencia tediosa
3.Pulsaciones descontroladas, aceleradas
4.Noción abrumadora, desmejorada y anhelada por segundos
5.Concatenación de respiraciones descompasadas y tensiones decaídas.
Mi cuerpo es un epicentro de catástrofes atmosféricas.
Y yo soy fugitiva de mi propia incertidumbre
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